Del Dibujo a la Horma, de la Horma al Mediterráneo
Cada sandalia de Ángel de la Guarda empieza mucho antes de llegar a tus pies.
Empieza con una idea, una horma y unas manos.
Diseñamos cada modelo desde el cuerpo: buscando el equilibrio entre altura, estabilidad y una pisada que permita caminar durante horas. Después empieza el trabajo artesanal.
Cortar. Probar. Ajustar. Pintar. Montar. Volver a probar.
Trabajamos con talleres y artesanos en España que conocen el oficio, los materiales y los tiempos que necesita una pieza bien hecha.
Aquí no todo sale de una máquina ni todo tiene que ser idéntico. Hay manos que cortan, manos que montan, manos que pintan y pequeños gestos que terminan dando carácter a cada sandalia.
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